Mostrando entradas con la etiqueta sentimientos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sentimientos. Mostrar todas las entradas

26 de abril de 2010

De amigos y todo lo demás

Siempre se complica ordenar las prioridades con buen juicio... pero aún más difícil es no dejar
un último orejón en el tarro. Y qué fácil es cerrar la tapa y guardarlo para no verlo pudrirse.

.
.
.
.
Cómo me cuelgo con ésto del blog. Tengo tanto en mi cuaderno que podría publicar y tan pocas ganas de pasarlo a la pc...
En fin, recién abrí un bloc de notas porque algo me estaba molestando y no sabía qué. Escribí eso como por impulso y después de leerlo fue como uh... esto es por mi mejor amiga.
Claro, "mejor amiga", Melina... seguí diciéndole "mejor amiga" y te va a seguir molestando la situación y toda la bola. Y hablando de bola, nos tendríamos que haber dado más bola pero, bueno... esto de las prioridades no la dejó y yo asumo mi culpa de no haberle caído de sorpresa en la casa cuando me decía "hoy no puedo", "mañana no", "esta semana tengo que estudiar", "tengo un mes re jodido", etc, etc, ¡etc!
Después resultó ser mi culpa... que la otra la ve porque le cae de sorpresa en la casa, "la persigue", me dijo en una ocasión. Y bueno, y yo no, y yo no porque por no invadirla, porque si no está, porque si está ocupada. ¿Y por qué asumo igual mi culpa? No, no soy una boluda. Mirá: si caía un día y estaba ocupada, me hubiera conformado con darle un abrazo de un minuto y medio y volverme a mi casa. Pero no. Muchas veces pensé en hacerlo pero me sentía -solo por pensarlo- una boluda, porque ¿por qué tenía yo que hacer eso si ella no hacía nada para verme a mí? Porque sí, loco, ¡porque sí! Dejá de pensar y hacé, Melina, sí que sos una boluda.
Yo tendría que haber ido a la casa igual pero a veces el orgullo me puede, y a veces es virtud y a veces es defecto... el orgullo, el orgullo que el día que lo deje de lado se me va al carajo parte de la autosuficiencia emocional. Y no es soberbia, eh, es más self-steem o algo así, un poquito.
Bueno... ya fue. Viva la autosuficiencia. Mejor ni releo porque me voy a querer contradecir y, bueno, el orgullo... hoy lo necesito. ¿Qué onda?, estoy con los cables cruzados. ¿Qué carajo tendrá que ver el orgullo con la autosuficiencia? No, ¡no!, es dignidad, ¡dignidad! Listo, me voy a estudiar Geografía.

¡Ah, no! Yo empecé a escribir esto porque quería aclarar otra cosa... Vamos de nuevo, replay:
En fin, recién abrí un bloc de notas porque algo me estaba molestando y no sabía qué. Escribí eso como por impulso y después de leerlo fue como uh... -hasta acá iba bien- bueno, uh... es aplicable a un montón de otros aspectos además de la amistad. Es decir, cualquiera podría interpretar que hace referencia a los sueños, a las responsabilidades, a los proyectos, a las obligaciones, no sé. Cierto que por eso era el "todo lo demás" del título. Ahora sí, au revoir.

PD: Dignidad... orgullo... dignidad... orgullo no, dignidad... se me confunden.

26 de marzo de 2010

Felicidades

Hola. Estoy pensando canciones que me levanten el ánimo pero no estoy de ánimo para escucharlas (ironía). Las primeras 10 que se me ocurren:

Felicidades - Cuentos Borgeanos
Canción para los días de la vida - L. A. Spinetta
Cantata de puentes amarillos - L. A. Spinetta
On the radio - Regina Spektor
Don't give up - Peter Gabriel
Everything is (falling into place) - Kevin Johansen
Free to decide - The Cranberries
Get me away from here, I'm dying - Belle and Sebastian (ironía de nuevo)
Sing your life - Morrissey
Strawberry fields forever - The Beatles





Para ser feliz...

...sólo debes entender
que eres parte del dolor.
&
...sólo debes entender
que el remedio es el ¡amor!

(Felicidades - Cuentos Borgeanos)

24 de marzo de 2010

Does anyone love the way they are?

Still I have my weaknesses,
still I have my strengths
and still I have my ugliness.
But I...
I love you just the way you are,
I'll have you just the way you are,
I'll take you just the way you are.

(Stars - The Cranberries)

20 de marzo de 2010

Twenty years

A veces siento que puedo leer lo que dicen tus lágrimas, frustraciones, enojos; a veces siento que estoy con vos en tu cuarto disfrutando lo que compartimos separados a conciencia, y estoy al lado, en el mío, y hay una pared pero es como si no... Y yo sé, porque somos tan cercanos sin notarlo incluso nosotros mismos, lo que estás pasando. Sí. Sé de todo eso -y ahora te imagino enumerando esas cosas que yo sé, mientras leés esto, que si depende de mí... definitivamente quizás no lo leas nunca- y te abrazo a menudo tan fuerte en mi cabeza que puedo sentirlo todo.
Hace minutos entraste y viste la torta que te hice, de crema y chocolate adentro, cobertura de chocolate -te encanta...- y confites. A la derecha, al costadito, un papel doblado a la mitad... palabras: las justas y necesarias, las que alguien que admiramos dijo casi casi para que hoy yo te las regale. Y más al costadito, en un rincón del papel, un te quiero, hermano.

A 20 años del 20 de marzo de 1990.

14 de marzo de 2010

Field below

Ábrego y llovizna llegan por la ventana a despertarme y hacerte palabras nuevas. Suena Field Below y no sé cómo ni desde cuándo, pienso, sos lo que hoy para mí. Sonrío indiferente a los lejanos días en que me secaba una lágrima al cantar...

...and so the day starts out so slow.

Again the sun was never called

and darkness spreads over the snow

like ancient bruises...

I'm awake and feel the ache

but I wish I'd see a field below.

I wish I'd see your face below...

(Field below - Regina Spektor)

...desde que te ví.

28 de febrero de 2010

17

17 seconds of compassion
17 seconds of peace
17 seconds to remember love is the energy
behind witch all is created
17 seconds to remember all that is good
17 seconds to forget all your hurt and pain
17 seconds of faith
17 seconds to trust you again
17 seconds of radiance
17 seconds to send a prayer up


17 seconds is all that you need

(17 - Smashing Pumpkins)

17 de febrero de 2010

La espera

Espero y sólo de eso se trata.

Sentada en mis ansias de
ser, espero. Mientras, mi impulso de estar naufraga en las efímeras nubes densas del verano en la provincia. Y yo las veo pasar y vuelvo los ojos a mis pies en el anteúltimo escalón de la escalera que va al jardín. Espero. Y espero de nuevo sin saber, ni por casualidad, qué cosa en el mundo estoy esperando tantas veces, tan paciente y tan cansada de esperar.

Tanto indagar y ¿para qué?, si eso que espero sin saberlo siempre llega. Como esperando llegar a una estación de tren en una ciudad que no conozco. No voy a saber dónde estoy hasta llegar ahí. No voy a dejar que el viaje me desgaste antes de la terminal, porque tan sólo sé que puedo bajar a mirar alrededor y en cada sitio hay tantos colores nuevos... y volver. Caminé hasta éste instante hipnotizada por las pequeñeces. Estoy varada y no sé volver; no sé si aún me espera el tren o si acaso vendrá uno nuevo.

Casi me pierdo en una metáfora mientras las primeras gotas de la realidad golpean las calles y desprenden al aire el olor del asfalto tibio. Quizás la lluvia me pinte un radar, en un charco, a la vuelta de la esquina. Espero, otra vez, más intensa e inútilmente, que se hunda entre las grietas de la vereda ésta ingenuidad al seguir esperando. Ilusionada espero ante un oasis; sin saber esperar, sin saber qué espero.

El papel mojado, la tinta corrida y no me atrevo a culpar a la lluvia porque la sal delata mis lágrimas. Es el fin del naufragio de mi impulso de
estar, que ahora cae turqueza para ahogarse en mi piel y así fundirse en mis ansias de ser. Simbolizan la unión y se aventuran juntas al reencuentro de aquella vieja estación que imaginé. Prefiero no esperar más nada que sólo poder seguir esperando.

Espero y sólo de eso se trata.


PD: No me gusta nada este texto pero algún día me lo voy a entender.

Asilo para el alma

Me gustaría dejar esta ciudad.

Y cuando deje esta isla...

Así que aquí voy...


Así que ¿qué dices?

Y cuando deje este planeta...

Sabes que me quedaría pero no puedo soportarlo.

Y si pudiera dejar este espíritu...

(Half the world away - Oasis)

1 de febrero de 2010

Cuando cuente tres

Las hermosas hojas muertas abrileñas, una flor marchita en el prólogo de un libro viejo, la ausencia del ábrego en la serena copa del paraíso y de la helada sobre el césped. Tiempo, lugar, realidad y realidades, ilusión; filosofías abstrusas. Todo. Todo y más, allá detrás del insómnico horizonte... cuando cuente tres.

Adentrarme en tu tibieza de amanecer de verano, en tu mar de aguamiel, en tus palabras y en el brillo infinito de tus ojos que cantan Lay, lady, lay, en mis sábanas de papel abigarradas del color de tu voz y tu risa abrazándome de sueños.

Cuando cuente tres... cuando me duerma extrañándote del espacio hasta la orilla.

10 de enero de 2010

Cómo y por qué

Aturdida la mirada, ahogada de aflicción, y resuenan en la piel las notas mudas del porvenir, desde el cosmos a la piel. Y de la piel hasta los huesos duelen los restos de un equívoco destino que, predispuesto a desmezurarse en el hoy, despeja el camino a la lluvia de verano.

Empañado el retrato caleidoscópico de mis sentidos y de cómo y por qué seguir intentando.


No sé cómo.
Porque VOS.

6 de enero de 2010

Nadie a la nada (Duda existencial)

El mundo, reloj de péndulo, quiere rendirse a estallar las horas en trizas cual barrilete escapando de la gravedad. Libres, el mundo y las horas... Como las hojas verdes caen si acaso no es otoño y planeando sin viento. Cual avión sin piloto; barca sin pescador; hombre sin sombra, sin camino, sin destino, sin sueños y sin verdad. Libre el hombre. Como nadie a la nada, en un sentido literal. A la nada... que construyó con lágrimas que lloró el remordimiento invocado por su esperanza, maniatando sus sueños e intoxicando la verdad, aquel día. Aquel día en que, abrazando la razón, se fue a estallar con el mundo, las horas y las hojas; abandonando el sueño y descuidando la verdad. A la nada. Convenciéndolo a no ser más que la duda existencial que lo agobia. A la nada... a estar... a dejarse ser nadie.

1 de enero de 2010

Dos mil diez

El tiempo sólo existe en forma relativa... y hace que todo no pase en un mismo momento. Dar fin a un capítulo dictado por el correr de los días nos impulsa a redescubrirnos.

Marcar un matiz en la monotonía de nuestra rutina; escuchar aquel cassette de Peter Gabriel que ya cubrió el polvo; visitar el lugar que siempre tuvimos ganas; reflexionar; esperanzarnos, nuevamente; recrear y recrearnos; cambiar; ser y estar; sentir; vivir; volver a empezar y -aunque nunca de cero- seguir contando sabiendo que "Everything that can be counted does not necessarily count; everything that counts cannot necessarily be counted" (Albert Einstein).

Hola... soy
Mina, de nuevo. Me aburren las fiestas. Prefiero ésto.